¿Qué prefieres, tener la razón o ser feliz?

Conozco un montón de gente, en mi opinión demasiada, que se pasa el día de mala leche, o al menos eso es lo que parece. Si les hablas de política sacan el armamento pesado de su ira y, tras demonizar a los que no son de su cuerda o de su gusto, los masacran de pensamiento y de palabra, quedándose sistemáticamente con la frustración de no poder hacerlo de obra.

Si les haces observar que esa actitud es insana y los hace candidatos a pasar por las manos de un MIR de cardiovascular, te miran incrédulos y rezongan justificando su descontrol: “Es que a esta gente lo que habría que hacerle…”, con lo que se mantienen a lomos del burro de su emburramiento.

El mismo proceso y los mismo resultados se dan si sacas el tema de la Iglesia, de los impuestos, de La Pantoja, de la violencia de género, de la homofobia, de los paraísos fiscales, de que los tomates ya no saben a nada, del Bosón de Higgs o de las declaraciones de Cristóbal Montoro.

Lo importante para los cabreados profesionales es sostener una tesis y demostrar que es la buena aunque no coincida con el mundo real. Es una pulsión. Tienen una necesidad imperiosa de enfadarse hasta que sus venas se hinchan, su tensión se dispara, su sistema circulatorio periférico se estremece y la adrenalina se les sale por las juntas.

Lo peor que les puedes decir a estos cabreadictos -que no escuchan porque están muy ocupados teniendo razón- es que no vale la pena cogerse ese globo tan tonto. ¿Cómo tonto? -te dicen- su cabreo es legítimo, necesario, imprescindible, justo… y vuelta a la adrenalina, al 18/8 de tensión.

Yo intento hacerles ver que después de esas sesiones congestivas todas las emociones y sentimientos se quedan reprimidos, y se genera un estrés al que le gusta vestirse de gastritis, de úlcera o de dolores lumbares y de columna.

Las personas negativas –y estos de los que hablo lo son- no solucionan nada porque se recrean en la lamentación y el pesimismo, acumulando tanta energía negativa como requiere una buena enfermedad.

Por si alguno me está leyendo, quiero que sepa que la aceptación es una excelente terapia: aceptar a los demás, aceptar otros criterios y aceptar tus propios errores. En vez de ser envidioso, celoso, competitivo y destructivo, se debe emplear el buen sentido, que es el sentido positivo. Aprender a comprender, aprender a perdonar, aprender a ponerse en el lugar de los demás, conociendo así una de las sensaciones más relajantes y agradables. En eso consiste ser feliz. No lo consigues todos los días, y a veces viene y luego se va, pero cuando está te compensa de los momentos difíciles de la vida.

No digo que este mundo tenga que ser un relajante yacuzzi, pero se puede vivir con una cierta calidad espiritual, asumiendo tus limitaciones y tratando se superarlas sin obsesionarte.

Hay que confiar en los demás y crear relaciones estables basadas en la confianza y la tolerancia. Y reírse todos los días, todo lo que se pueda. La risa trae alegría, y la alegría salud y bienestar.

¿Cómo notas cuando eres feliz? Pues te sientes tranquilo, en paz contigo y con los demás. Crees que puedes ayudar a mejorar las cosas. Te gusta la gente. Disfrutas con la sencillez. No ambicionas cosas inalcanzables. Crees que hay posibilidades… Tratas de colaborar y te sientes recompensado con tu propio esfuerzo.

Me imagino que muchos considerarán que todo esto es una tontería, que vale la pena seguir siendo crispado, intolerante y peleón. Está en su derecho, faltaría más, pero me da pena porque se lo está perdiendo.

Anuncios

~ por kalicom en 6 junio 2010.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: