MERSIDA, LA HECHICERA DE FRANCO

Lavando fangos en Internet me he encontrado con una historia ciertamente curiosa: Francisco Franco, aquel militar que se sublevó contra la República Española en 1936 y creó un régimen dictatorial de corte fascista que presidió hasta 1975, se asesoraba de brujas, videntes y monjas a la hora de tomar sus grandes decisiones políticas, militares y personales.

Parece ser que la cosa ya empezó en la guerra de Marruecos, durante la cual el “cruzado de occidente” frecuentaba a una enigmática mujer con fama de hechicera llamada Mersida, que vivía al sur del Atlas. Al parecer se trataba de una mujer rubia de ojos claros (algo frecuente entre los rifeños) a la que el joven consultaba sobre decisiones militares, así como sobre su entorno social, para saber en quién podía y en quién no podía confiar.

índice

A la derecha una foto de la hechicera Mersida

Mientras el “elegido por la benevolencia de Dios” mostraba a los españoles un rostro de hombre entregado a la nación y al catolicismo, enemigo de la masonería, el comunismo y el sionismo, lo cierto es que se rodeaba de una guardia mora siguiendo creencias protectoras relacionadas con principios religiosos islámicos, por más que le gustara aparecer en público bajo palio o que lo consideraran un nuevo cruzado.

Su prestigio militar se forja precisamente en la guerra de Marruecos, y no precisamente por su capacidad para la estrategia si no por el arrojo con el que planteaba sus operaciones y la suerte que siempre tuvo en ellas, lo que forjó entre sus enemigos la idea de que era un hombre que tenía “baraka”, es decir, que estaba protegido por fuerzas superiores, por la suerte divina.

Aquello llevaría a este gallego de mente compleja a considerarse un auténtico elegido. Por eso conservó a su guardia mora, hombres convencidos de que su jefe estaba tocado por la providencia y al que jamás traicionarían ni permitirían que sufriera daño. Un viejo miembro de aquella guardia mora, ahora retirado, recuerda que él dormía en el suelo, a la puerta del dormitorio de Franco, “para que Paquito estuviera seguro”.

Francisco Franco 14 Comandante

Franco en Marruecos en su época de comandante

Lo cierto es aquel cadete canijo, de voz atiplada, que llevaba un pequeño fusil hecho a medida y era objeto de las burlas de sus compañeros, llegó a ser el general más joven de Europa. ¿Influyeron en ello sus visitas a la hechicera Mersida, de la que sabemos que su auténtico nombre era Mercedes Roca y que era hija de un oficial francés y una mujer bereber? Lo que sí parece es que Mersida asesoró al dictador sobre la marcha de la guerra y sobre su relación con las personas de su entorno, aunque no sabemos en qué medida él actuó  siguiendo sus consejos y opiniones. Cuando Franco llegó al poder, Mersida desapareció. En investigaciones posteriores se encontró un documento en el que figuraba una referencia sobre que esta mujer estaba “bajo la protección directa de F.F.B.”. ¿La escondía en algún lugar secreto para consultarla en exclusiva?

Tras la máscara de férreo catolicismo inamovible que Franco trató de mostrar a todos, se sabe, por ejemplo, que intentó ingresar en la masonería y fue rechazado, lo que le hirió profundamente y le llevó a perseguir de por vida a aquella institución. Se habla igualmente de los símbolos esotéricos que introdujo en el megalómano proyecto de El Valle de los Caídos; y qué decir de sus extrañas operaciones de búsqueda por España del Santo Grial junto a los nazis de Hitler, o su conocida afición por las reliquias de santos y los talismanes protectores.

Se habla también en diversas fuentes de un curandero sefardita tangerino llamado Corintio Haza, cabalista judío conocido por Franco desde su época de joven oficial, que le habría augurado que era el elegido para capitanear una sublevación militar en África. Se dice que fue precisamente Haza quien eligió como talismán de triunfo para el general el “Víctor”, un símbolo derivado de un crismón del Bajo Imperio Romano que también usaron las universidades desde el siglo XIV como emblema conmemorativo de quienes obtenían el título de doctor. Es curioso que las diversas partes del “Víctor” tengan una interpretación relacionada con la alquimia, la astrología y la masonería.

De hecho, la investigadora Lilith Alcántara sostiene en un trabajo dedicado a Franco y el ocultismo publicado en 1990: “ En el “Víctor” de Franco figura la Tau o energía para seguir el camino de Dios; el martillo del poderoso dios pagano Thor; el círculo como símbolo solar de Poder o Mando Real; dos cruces de protección; la Luna, como fecundación de la Obra y el signo de Saturno como señor de la Vida y de la Muerte”.

discurso

En el desfile de la victoria, el amuleto de Franco, el “Victor” presidía el frontal de su tribuna

Y para rizar más el rizo, terminaré haciendo mención a un comentario de los investigadores Silvia Nieto y José Hermida sobre la localización del Valle de los Caídos, obra arquitectónica cumbre del dictador: “Los extremos son equidistantes a la cima del monte Abantos. El Valle de los Caídos se encuentra en relación topológica directa con el Escorial. Franco había descubierto una fuente de energía en el extremo opuesto a donde se sitúan las fuerzas demoníacas. A esa fuerza se entregaría después de su muerte.” Quizá no sea casual que el sitio en el que actualmente está emplazado el santuario del Valle de los Caídos, antes se llamara la “Boca del Infierno”.

En realidad, los primeros bocetos del Valle de los Caídos presentados por el arquitecto Luis Moya, el Vizconde de Uzqueta y el escultor Manuel Laviada, proponían la construcción de una gran pirámide hueca de tamaño similar o superior a la de Keops. Finalmente, Franco, aunque ilusionado con la idea, prefirió no construirla.

piramide

Boceto inicial del Valle de los Caídos

¿Estaría todo esto relacionado con una sociedad secreta creada por la extrema derecha francesa, encabezada el mariscal Pètain, simpatizante de la Alemania Nazi y de la “cruzada española”?

Y Francisco no sería el único miembro de la familia implicado en sociedades secretas. Su hermano Ramón, conocido como “el masón”,

pertenecía a la masonería española y francesa, concretamente a la Concordia de Madrid y posteriormente a la logia Plus Ultra (nombre que llevaba el avión con el que realizó el primer vuelo Norte-Sur por el Atlántico).

Otro de su hermanos, Nicolás, apodado “el brujo”, fue presidente de los rotarios de Valencia, una asociación masónica orientada a la mejora empresarial.

No sé hasta que punto Franco tenía una lado oculto que se alimentaba de la magia y el esoterismo, pero seguramente su recalcitrante pragmatismo le debió de alejar de todo lo que no pudiera ser atado y bien atado.

Anuncios

~ por kalicom en 18 junio 2016.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: