
Vaya por delante que yo no he votado nunca al PP y no pienso hacerlo en las próximas. Y no lo haré porque vienen con el cuchillo entre los dientes, dispuestos a cargarse los más importantes logros sociales de este país, que han sido y son la envidia del mundo.
Dilectas figuras políticas como Dolores Serrat, la Cospedal, Luisa Fernanda Rudi o Esperanza Aguirre ya están enseñando la patita con frases tan aterradoras como: <no va a poder haber “de todo para todos y gratis”> o <”si la educación es obligatoria y gratuita en una fase, a lo mejor no tiene que ser gratuita y obligatoria en todas las demás fases”>
¿Esto qué significa? Que a la educación universal, obligatoria y gratuita le quedan dos telediarios, que vamos hacia la fórmula americana con universidades prohibitivas a las que sólo pueden acceder los niños ricos.
¿Coherencia? ¡Ninguna!. Que se lo digan a la señora Cospedal [la bien pagá] que no tiene dinero para soltar los 125 millones de euros que adeuda a los farmacéuticos, pero sí para beneficiar a ganaderos de reses bravas y a empresarios taurinos rebajándoles los impuestos a su fiesta de interés cultural.
La idea es que al final sean empresarios amigos los que controlen la enseñanza y la sanidad, los que pongan y quiten médicos, enfermeras, maestros y catedráticos, los que digan si te quieren operar o no, si te van a hacer esa prueba cara que necesitas o no. Cada español terminará teniendo un perfil de rentabilidad que determinará su futuro. Pero no os preocupéis hermanos peperos, la gente os seguirá votando porque el franquismo hizo algo con los genes o con las neuronas de los españoles que no sé lo que fue, pero el caso es que estamos tocados.
A mí la que me pone más es Esperanza, que es una especie de Terminator inmortal a la que le dedico aquella cancioncilla tan graciosa de Antonio Machín:
Esperanza, Esperanza , sólo sabes bailar cha cha cha
Esperanza, Esperanza,
sólo sabes bailar cha cha cha
Te conocí, y te enamoré
y me ilusioné
y ahora todo se acabó
al conocer
tu fingido amor
que causó dolor
a mi pobre corazón
De nada valen
los abriles que he vivido
si de mujeres, nunca se sabe
la que no es mala
lo aparenta muchas veces
y la que es buena, no lo parece
Ay qué pena me das
Esperanza por Dios
tan graciosa pero
no eres buena
Ay qué pena me das
Esperanza por Díos
tan graciosa y sin corazón!
Esperanza, Esperanza
sólo sabes bailar cha cha cha
Esperanza, Esperanza
sólo sabes bailar cha cha cha.
Ya en nuestros días, la voz de la calle, esa que ella quiere ahogar reduciéndola a la incultura y la enfermedad, le rapea desesperada:
Oye muchacho, si no quieres estudiar,
Esperanza Aguirre te va ayudar.
¿Pa qué quieres estudiar
el románico,
si tú lo que quieres
es ser mecánico?
Oye, muchacha, si no quieres estudiar,
Esperanza Aguirre te va ayudar.
¿Pa qué quieres estudiar
la biosfera,
si tú lo que quieres es ser peluquera?
Si has nacido en un barrio obrero
a Espe no le hagas gastar dinero.
Si no eres de clase alta
a ti estudiar no te hace falta.
Oye, muchacho, si no quieres estudiar,
Esperanza Aguirre te va ayudar.
¿Pa qué quieres saber
la vida de la abeja, si vas a ser chacha en La Moraleja?
Para qué quieres
tu poco de cultura si vas a conducir
el camión de la basura?
Cuanto antes los pobres
dejen de estudiar,
menos pasta Espe se tiene que gastar
Poco tengo que añadir. Ahora no digáis que no os he avisado.
Escrito en Estáis avisados, He perdido la esperanza de ver cambiar a Esperanza.
Etiquetas: Política